Los refractores digitales y manuales continúan siendo piezas fundamentales en la rutina oftalmológica, permitiendo evaluaciones refractivas precisas y eficientes para diferentes perfiles de pacientes y consultorios. Mientras que los refractores manuales ofrecen confiabilidad clásica y control directo durante el examen, los refractores digitales elevan la experiencia clínica con mayor rapidez, precisión, automatización e integración con sistemas modernos de diagnóstico.
Dentro de esta evolución tecnológica, el ETR-770 se destaca como una solución innovadora al incorporar funciones de telerefracción, permitiendo que los exámenes refractivos se realicen de forma remota mediante conectividad avanzada y un flujo de trabajo digital integrado. Además de optimizar espacios y reducir la necesidad de salas tradicionales de refracción, el ETR-770 amplía las posibilidades de atención en clínicas modernas, unidades móviles, programas de salud visual y entornos con espacio reducido, ofreciendo mayor flexibilidad, productividad y acceso a una atención visual de calidad.
